La tercera parte :3

Cuando entré por la puerta de la vieja oficina de empleo, vi solamente un antiguo escritorio con telarañas en las patas y una señora más o menos mayor que tenía cara de estar chupando un limón.
- ¿En qué puedo ayudarle? – me dijo mientras me observaba de arriba abajo. Su mirada se quedó unos segundos en mis zapatos viejos.
Incómoda por cómo me observaba saqué el currículum de mi bolso y se lo puse en la mesa.
- Era para solicitar por un puesto de trabajo, a ver si tenían algo disponible para mí – Le respondí en el tono más amable que podía.

La señora se quedó mirando unos instantes el papel y después me dijo – un momento – y se dirigió a la puerta de la oficina que se encontraba en el fondo del local.
Escuché cómo iba sacando papeles y después de unos instantes volvió. Se me quedó mirando de nuevo, y pensé que estaría dudando en que trabajo estaría bien para mí, o si me mandaría fuera del local sin darme nada.
- Veo que no tienes número de teléfono – sumergida en pensamientos casi no la había escuchado a la señora y le respondí que no tenía.
- Entonces, ¿Cómo quieres que contacte contigo cuando encuentre algo? –
Me quedé dudando un momento, ¿Debería de comprarme un teléfono? ¿Pero uno fijo o un móvil?. Mientras meditaba la señora siguió hablando – Es muy difícil buscarte un trabajo, porque eres muy joven y además solamente tienes hasta bachillerato, aunque tienes cuerpo para intentar algo – cuando escuché la última parte de la frase, casi salgo corriendo del local.
- ¿Qué quiere decir con eso? – le pregunté.
- Pues que normalmente para algunos trabajos se piden algunos estudios, como por ejemplo si quiero meterte en la hostelería, desean que hayas estudiado algo en ese sentido o que tengas experiencia. Pero ya que eres joven y no tienes mucha experiencia, deberías utilizar tu cuerpo y cara bonita para que te cojan –
Un suspiro de alivio se escapó – Pensaba que quería meterme en un trabajo no tan diurno –
La señora se echó a reír, y era como escuchar a una profesora con uñas largas pasando estas por la pizarra para mandar a sus alumnos a callar.
- Que va pequeña, aquí no buscamos ESE tipo de trabajos – volviendo a la seriedad siguió – Me gustaría que te compraras un teléfono móvil, para poder contactar contigo, así que cuando lo tengas, pasa por aquí y te damos de alta en el sistema –
- Está bien, entonces, ¿Puedo pasar por aquí mañana por la mañana? – La señora asintió, se volvió a sentar y yo salí del local dónde el frio viento me esperaba.


Eiko


Aquí esta la segunda parte:

Cuando me desperté el octavo día que llevaba en el piso, me levanté con ánimos de buscar trabajo en la nueva ciudad en la que me encontraba.
Mientras me preparaba Kyô me miraba intensamente, pensé que quería que volviera con empleo. No había comido mucho los últimos días debido a que tuve que pagar la fianza y el alquiler del piso por adelantado, así que ahora me encontraba hambrienta.
- Tiempo de buscar un buen trabajo - me dije mientras salía y cerraba la puerta detrás de mí.

Hacía mucho frío afuera, pero aun no tenía una chaqueta o suéter abrigado para las temperaturas que hacían en la ciudad, que eran muchos más bajas de donde venía yo.
Vagando por la calle, mientras miraba los escaparates y las chicas de mi edad caminando por ahí con sus amigas me sentí muy sola, ya que con mis condiciones de vida en el pasado nunca había tenido ni amigas ni amigos, porque nunca tenía tiempo para ello, ni me dejaban salir de casa si no era para trabajar o ir al instituto.

Primero pasé por un ciber a tomarme un café mientras buscaba alguna página web donde me explicara como hacer un buen currículum vitae, ya que en los anteriores trabajos no solía necesitar porque eran los que mis padres habían buscado para mí y además porque solían cogerme por mi físico, que tampoco podía decir que era una belleza pero tenía bastante pecho mientras era delgada de cintura, cosa que no se veía mucho.

Una página explicaba que un programa instalado en el ordenador tenía unas plantillas para hacerlos, y lo único que necesitaba hacer era rellenarlos así que empecé rellenando mis datos personales, académicos y profesionales. Cuando pulsé la tecla de impresión y escuché el ruido de una impresora, me dirigí hacia el mostrador para pagar por mi consumición y el tiempo usado en el ordenador.

- ¿Sabe si hay una oficina de empleo aquí cerca? – le pregunté amablemente al chico que estaba en el mostrador. Se me quedó mirando durante unos instantes y después me dio la dirección de un local que estaba más o menos cerca de dónde estaba. Cuando salí hacía aún más frio que antes, pero con mucho ánimo seguí las direcciones que me había dado el dependiente.


Eiko


Aquí viene el primer episodio de varios, o eso espero, disfruten:

Con la temprana edad de dieciocho años dejé la casa de mis padres, llevando sólo a mi gato y una maleta con las únicas pertenencias que había ido adquiriendo durante mi juventud. Juegos de niña, peluches y demás cosas de una feliz juventud no se hallaban entre ellas, sólo alguna ropa y unos discos de música que me había comprado de mi sueldo cuando me mandaron a trabajar recién cumplida los dieciséis. Nunca había tenido buena comunicación con mis padres y a ellos pareció disgustarse que me encontraba en esa casa, así que ellos tampoco solían dirigirme la palabra, sólo si se refería a quitar mi sueldo, que había ido adquiriendo con mucho esfuerzo y yendo a dos trabajos a media jornada, además de asistir al instituto público e intentar sacar buenas notas.

Recordaba con felicidad el momento que me fui de mi casa sin remordimiento alguno. Mis padres ni siquiera se dieron cuenta hasta que vieron que no había dinero en mi cuenta bancaria, porque me había hecho otra a la que ellos no tenían ningún acceso.Desde el día que cumplí la mayoría de edad y me fui de mi casa, ha pasado ya una semana. Me he establecido en un apartamento de una ciudad a unos 50km de mis padres, aunque tampoco pensaba que me vendrían a buscar. Mi madre seguramente estaría bebiendo y fumando acostada en el sofá como siempre, mientras que mi padre estaría en algún bar después de pasar por la oficina del paro.

- Pero aquí estamos ahora, ¿Verdad, Kyô? - le preguntaba a mi gato negro con patitas blancas que se posaba en el único mueble que había en toda la habitación, una cama. Un pequeño maullido de aprobación resonó por la vacía habitación mientras me levantaba del suelo a mirar por la ventana.- Empezaremos una vida nueva, sin dolor, sin llanto, sin penas. Todo lo que queda para nosotros es felicidad – le decía al cielo gris con nubes que llevaban una verdadera tormenta.

Eiko


Les voy a ir contando la historia de una chica de 18 años que intenta encontrar su lugar en la sociedad. Son pequeños episodios de lo que va haciendo a lo largo de su "búsqueda" y voy publicándolos según los escriba. Mi idea era hacerlo parecer como un diario pero es más profundo, son los pensamientos y vivencias de la protagonista (que por cierto, aún estoy buscando un nombre), sus amoríos, sus desiluciones, su lucha por un trabajo, etc...

Besos, Eiko


A veces nos quedamos con la duda de que una cosa es eso y otra cosa lo otro, y después miramos bien y es totalmente el contrario. De eso exactamente va este pequeño escrito.

He pensado muchas veces que cuando miro el cielo nunca va a ser el mismo que veré mañana ni ningún otro día aleatorio, todo es cambiante, todo cambia según lo dicta la naturaleza, pero muchas cosas se mantienen iguales.
Parece ser que sólo la naturaleza sigue el camino de la evolución, pero a veces es parada por los humanos que últimamente en sitio de seguir una evolución, sólo retroceden y hacen que el resto de las cosas no pueden evolucionar, por ello dificulta el ciclo de las cosas.
El tiempo dicta lo que le queda a esta tierra, y no puede estar parada en un momento demasiado tiempo. Requiere un cambio de las cosas, un paso por el tiempo subiendo en las escalas de la evolución. Como una escala de notas, que cada vez que tocas alcanza más y más lo que es una perfección del tiempo y el esfuerzo metido para hacer esa mejora.
Por eso el cambio no es malo. A veces pensamos que nos para en un momento en el tiempo y no podemos seguir caminando por esa senda que es lo que denominamos "vida". Pero, es justo lo contrario, nos ayuda a seguir adelante, los obstáculos a veces están ahí para mejorar nuestra evolución como ser humano. Exactamente como hace la naturaleza, sigue adelante aunque nosotros no la cuidamos como merece ser cuidada.

¿Por qué estamos retrocediendo tanto en el tiempo? Mientras lo que necesitamos es seguir adelante, no quedarnos parados, que el tiempo sigue corriendo y nosotros lo estamos desperdiciando, adelante y enfrentan a ese reloj, a ese tiempo inventado por los humanos, en búsqueda de una armonía con la naturaleza que tanto desperdiciáis. Aprovechen lo que quede de ese tiempo especial preparado para nosotros por la propia naturaleza y disfruten lo máximo que puedan de lo que queda de él. Que si nos quedamos parados demasiado tiempo, no entenderemos el significado del regalo del tiempo dado.

A veces las cosas no son lo que parecen y lo he aprendido a lo largo de esta existencia en este mundo. Si miran la historia de la evolución de la tierra, verán todos los cambios que hemos ido realizando ¿Para qué? Para llegar a dónde estamos ahora, un estancamiento del poder de los humanos, que han podido evolucionar durante tantos años y ahora están quietos.

Parece un desperdicio del tiempo, un desperdicio del regalo de la naturaleza. Creo que deberíamos levantarnos y hacer algo útil e intentar recuperar el tiempo perdido...

Espero que les haya gustado este trocito de mi mente, que empecé a escribir y escribir y no he revisado en ningún momento, Eiko


My wounds are healing slowly, I don’t know what to expect next in this journey called life. My heart and head are confused. I do not know which way is the right one to go. I’m tired of the life that I’m living right know, I just want to live a little bit for myself. I’ve never felt so sad before, like someone inside me just died. Or did I come to the conclusion that I died a long time ago and I want to come back to life?

I feel like an empty box, with nothing in it, like they pulled out with hate all what was in it. So I stand here, doing what everybody does, the world turns, and I’m still numb.
Will I be cured one day? I hope so, because this way I'm letting myself die...